Cuídate de los que sólo ven desorden en el ruido y paz en el silencio.

Reseña: Sons of Bronson – “ManDom”

He de admitir que he oido muchos comentarios sobre Sons of Bronson, pero hasta la publicación de este trabajo nunca me había enfrentado a su música. Por lo tanto esta será una reseña completamente “virgen”, ya que no hay comparaciones posibles ni tampoco valoraciones previas.

Se consideran a ellos mismos un grupo de rock, o un grupo de metal. Y esto puede quedar patante en la estructura del disco. En el mundo noise nos estamos acostumbrando a pocas pistas de larga duración y a trabajos con pocos temas. “ManDom” ofrece (excepto en dos o tres pistas), temas de media duración e incluso cortas en un disco de 12 pistas, que sin duda se acerca más al concepto tradicional de álbum. Yo presonalmente lo agradezco.

El disco se ha editado a principios de este año coproducido por Mano Dura Records y Ozonokids.

El trabajo lo abre el tema que da nombre al disco. Una pista de atmosféra cargante, donde sobre el colchón de fondo se superponen sonoridades analógicas y otras partículas que van asfixiando progresivamente la perspectiva del oyente has lograr un final completamente psicótico (con tiro en la sien incluido). Si bien creo que este track no es representativo del sonido general del disco, si que es una buena forma de entrar en él.

“Rutina Sangrienta”, es una de las excepciones en cuanto a la duración. 10 minutos de ruido, que comienza rítmicamente y que se va autodestruyendo hasta convertirse en puro harshnoise dinámico con idas y venidas y vueltas a empezar. Son muchos los matices a percibir en esta pista de increible riqueza y variedad sonora con muchos momentos álgidos (acerquémonos al minuto 5:50… simplemente delicioso).

Si el tema anterior se encrudece al paso de los minutos, “Ahora la Ley Actua”, aporta el punto contrario. Comienza fuerte, extremo, caótico e hiriente con frecuencias con un phaser poderoso que copa el espectro auditivo sin dejar ni un hueco por cubrir, pero acaba convirtiendose en un juego de frecuencias, glitches y otros tocamientos sin dejar de lado la distorsión, pero siendo en este caso una ficha más del dominó. Voces y delays ponen la guinda al pastel.

Segunda excepción en cuanto a la duración. “El Plomo Avanza” es un recorrido de este venenoso metal a través de tus venas (o de una bala de plomo atravesando tu torax… Para lo que nos ocupa poco nos importa). No es necesario usar demasiado la imaginación para llegar a esta conclusión. En sus más de 8 minutos de duración, asistimos a un viaje de brutal concepción sonora, ruido sin descanso donde las frecuencias agudas se unen a momentos percusivos y gritos reverberados. Tema donde la influencia de Merzbow se hace especialmente patente. A pesar de su duración no se hace en absoluto pesado.

La quinta pista es un punto y seguido. Una pausa. “Indignación” son apenas minuto y medio de percusión al uso con un colchón atmosférico de fondo y algún otro soniquete. Un respiro que no viene mal.

El sexto tema podría ser firmado por cualquier maestro del japanoise. Si este tema se alargase más allá de sus 3 minutos sería una completa tortura, dicho esto como un piropo. Sonidos molestos hasta decir basta, frecuencias agudas que penetran en tus orejas como cuchillo en la mantequilla, acompañados de la catarsis histrionica típica del sonido japones. Más de uno frimaría por conseguir este sonido. Tema casi redondo cuyo título (“El gran día de la soga”), no puede ser más acertado…

“Rodeada de Chungos”, es un tema que no sabría catalogar. Quizás la pista más experimental del disco… Mezcla de noise, punk, metal, voces procesadas (en un momento parace que un chimpancé trata de decirnos algo…), clicks’n'cuts… No me dice demasiado este tema… Me cuesta un poco encajarlo en el contexto general… Pero para gustos los colores.

“Yo MePago Lo Mío”, es otro descanso. Guitarras procesadas en 47 segundos psicodélicos para encarar la parte final.

Y llegamos a la novena pista. Mezcla de ritmo y ruido (ese bassdrum suena a mis adorados discos de hardcore holandes de los noventa…). Estructura regular y desconcertante, completamente bipolar e hipnótica. Otro track extraño con samples abundantes. “Transacción Entre Chaperos” así se titula… Cada uno que saque sus conclusiones.

“No a la Narcosala” retoma el ruido extremo y a estas alturas, ya lo echaba en falta. Un tanto marciana esta pista con momento relax incluido para volver al ruido blanco infinito y a la saturación agotadora en su parte final. No es el mejor tema del disco, pero llegando ya al final no desentona.

“Miedo a posibles represalias” juega en la misma liga que la cuarta pista. Un vendaval ruidista con sin fin de texturas, momentos cambiantes y envolventes sonidos espaciales. Una simple escucha por encima no es suficiente para disfrutar de todo lo que la pista ofrece. Por lo que pulsa el replay y después juzga.

Y llegamos al final. “Cachete a cachete“, agobia. No nos satura pero nos agobia. Y nos agobia tanto por su sonido como por ese susurro de cancion veraniega que intuimos de fondo llegado el momento. El sentido del humor que no falte y menos para cerrar un disco.

Puedo decir que que ManDom tiene momentos exquisitos con temas compactos, elaborados y alejados de la simpleza. Por otro lado algunas pistas (las menos, todo hay que decirlo) parecen carentes de algo que las haga explotar…

De cualquier modo es un disco recomendable y diferente. Esperamos el siguiente.

Categoría: Reseñas

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Una respuesta

  1. Rivers dice:

    Adoro a este grupo, en toda su extensión. Todo su material es especial, bajo mi pinto de vista, muy inteligente y a la vez garrulo, jaja. Os recomiendo su disco “Niñas y Marisco” y el grupo sludge doom de Toni, Lords Of Bukkake.

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