Cuídate de los que sólo ven desorden en el ruido y paz en el silencio.

Entrevista a Sons Of Bronson

Por David Von Rivers & David Area

Hay combinaciones terribles. En el caso de Toni Querol (Lords Of Bukkake) y Jesús Brotons (Musica Veneno) esto es evidente. Si se mezclan mala hostia e inteligencia, brutalidad y perfeccionismo, y actitud con, digamos, cierta molicie, obtenemos el perfil de una de las agrupaciones mayores en esto del noise en nuestro país. Tras no quiero pensar cuanto tiempo de espera, os ofrecemos esta entrevista, centrada en su entonces recién publicado disco “ManDom” que, por contra, aún podéis adquirir a través de la banda.


1.- Sons Of Bronson habéis cumplido 10 años de existencia y, al contrario de lo común en la escena industrial/noise, vuestra producción discográfica ha sido bastante sucinta (tan sólo dos compartidos y dos discos), eso sí, la mayor parte de las veces en formatos profesionales… ¿Sois conscientes de esta tendencia de ir a la contra, u os sale de forma espontánea?

J.B: Hombre, lo que nos sale de forma espontánea es la vagancia, esa es la verdad, pero no menos cierto es que no somos amigos de dar salida a cosas que no nos convencen o que nos convencen a medias. Somos muy puntillistas, muy puñeteros, y también influye nuestro método de trabajo. El tipo de música que hacemos es muy elaborado, muy de laboratorio, cada sonido que empleamos está encajado de forma muy meditada, y eso requiere su tiempo. A mí, a título personal, no me supone ningún problema pasarme dos semanas moldeando una muestra que a lo mejor sólo va a sonar cinco segundos en un tema. No hay urgencias, no hay cuota de producción que tengamos que cumplir. ¿Tener más discos? No estaría mal pero tampoco es nuestra meta. Cuando hay material para uno y al escucharlo tenemos la sensación de que es un todo, de que es unitario, entonces lo sacamos.

T.L.Q.: Es tan sencillo como que sacamos lo que nos apetece, cuando buenamente podemos y en el mejor formato que nos podamos permitir.

2.- Sobre este tema, he escuchado en algunas ocasiones que vuestros trabajos están producidos en exceso, es decir, el trabajo de estudio es abundante. ¿Qué hay de cierto en ello? ¿Quizás es parte de vuestra herencia rock?

J.B.: En exceso no sé; me parece raro hablar de excesos en un género musical que tiene en el exceso su razón de ser. De todos modos, sí es cierto que el trabajo de estudio es abundante, cosa lógica porque S.O.B. nació como proyecto de estudio; lo de los conciertos surgió más tarde y por casualidad. El ordenador fue nuestra primera herramienta y lo que configuró nuestro sonido. Para bien o para mal, sonamos así. La producción previa es clave para nosotros. Ahora bien, yo no creo que sea parte de herencia rock alguna; si acaso, es herencia de músicos y grupos que, al menos en mi caso, han sido determinantes en la cosmogonía de S.O.B.: gente como John Oswald, Bob Ostertag y Asmus Tietchens, y discos muy concretos, como el Tapes y el 71 Minutes Of… de Faust o el Uncle Meat de Frank Zappa, collages de laboratorio que no existirían sin horas y más horas de trabajo con la mesa de mezclas.

3.- Uno de los aspectos más llamativos de Sons Of Bronson son los cojonudos títulos que ponéis a vuestros temas… “Ahora La Ley Actúa”, “Rodeada De Chungos”, “Yo Me Pago Lo Mío”, “Miedo A Posibles Represalias”… Si no es algo demasiado íntimo, ¿de dónde salen esos títulos? A veces me parecen expresiones sacadas de diarios o noticiarios, o frases cazadas al vuelo… ¿Creéis que la búsqueda de títulos para los cortes, o de conceptos para los álbumes es una cualidad inherente a este tipo de expresión sonora?

J.B.: Has dado en el clavo. Los títulos son exactamente eso: frases cazadas al vuelo, expresiones de noticiarios y bufonadas varias que en algún momento hemos interceptado y pensado que encajaban con la idea que tenemos de Sons Of Bronson. Son títulos que, más allá de que hagan más o menos gracia (aunque, sin pretender ser humoristas, cuanto más nos riamos todos mejor; al cuerno con la seriedad), nos parece que evocan algún tipo de historia, una película que cada cual se proyecta en su cabeza. Son títulos que hacen referencia a una realidad chungales y macarrera pero, de algún modo, tampoco demasiado real; algo así como si se proyectara una película de quinquis y maleantes en el espejo deformante de una feria. Por otra parte, y respondiendo a tu segunda pregunta: buscar títulos no es imprescindible en este tipo de música, pero son útiles para conformar la personalidad de un grupo. Puesto que no hay letras, la de S.O.B. se evidencia en los títulos y las portadas.

4.- Son títulos en castellano, cosa que normalmente no abunda en la escena española. ¿Es algo consciente o inconsciente? ¿Habéis pensado en incluir letras en vuestras composiciones?

T.L.Q.: Mi lengua materna es el catalán, pero la lengua que hablamos entre nosotros dos es el español, así que como grupo lo que nos sale natural es hacer títulos en este idioma, sin más.

J.B.: No hay ningún manifiesto ni toma de postura al respecto, el castellano es simplemente el idioma que utilizo a diario para comunicarme. ¿Letras? Yo es que soy muy mal letrista. No sé hacer letras para canciones, no es lo mío. Se me da muy mal. Eso sí, me alegro de que emplees el término composiciones”, porque eso es lo que son. Aquí me remito a tu primera pregunta. Todo está compuesto y requetecompuesto. Improvisamos lo mínimo.

5.- El concepto de la portada de “Niñas y marisco” es uno de los más tronchantemente literales que he visto en mi vida… Explicad, para quien no lo haya visto, en qué consiste el artwork de vuestro nuevo disco “ManDom”. De paso, ¿podríais explicar las diferencias de sonido que se va a encontrar el oyente respecto a vuestro primer disco y este segundo?

J.B.: Es una ampliación a tamaño carátula de CD desdoblada de una viñeta en formato tira que aparece en la portada del DVD de Death Wish 2, película que se estrenó en españa como Yo soy la justicia. En la imagen sale la silueta de alguien, es de suponer que Bronson, con un pistolón en cada mano, recortada contra el marco de una ciudad; Los Ángeles, acorde con la película, pero perfectamente podría ser Babilonia en llamas. Es sencilla pero muy efectiva, roja y negra, como la bandera anarquista. Y peliculera, como somos nosotros.

En lo sonoro, ManDom sería por una parte una versión corregida y aumentada de Niñas y marisco. Es casi el doble de largo.

6.- Una de vuestras ediciones es un compartido con Warchetype y Lords of Bukkake, dos tremendas bandas de doom y sludge… ¿Qué tal aceptó este público vuestra propuesta? Recientemente, en una entrevista he dicho lo siguiente (espero no me acuséis de inmodestia, pero no encuentro mejor manera de expresarlo): “Es decepcionante ver que incluso fans de géneros muy ruidosos (pero musicales) como el death metal, el black metal o el grindcore, desprecian el noise. Eso es un síntoma de acomodamiento en el rock’n'roll (aunque sea un rock’n’roll muy extremo), y demuestra que esa búsqueda de lo extremo es una impostura: en realidad se trata de una exploración guiada sobre un terreno conocido y seguro”. ¿Qué opináis?

T.L.Q.: Me trae sin cuidado, la verdad. Gente cerrada la hay en todos los ámbitos y géneros. Pero vamos, digo yo que parte del encanto del noise siempre ha radicado en lo abominable y absurdo que suena a oídos de la mayoría de gente, ¿no? Es muy habitual oír a alguien decir que el noise es algo para tarados mentales. Una primera reacción puede ser la de discutir el por qué lo dicen, ¿acaso no habrá la misma cuota de enfermos mentales entre los fans de Lady Gaga o Björk o Black Lips? Pero luego, si lo piensas bien, y hablo por mi experiencia personal, la mayoría de gente que conozco del rollo noise están efectivamente muy colgados, así que hacerse el ofendido o intentar argumentar en contra no tiene mucho sentido.

J.B.: Yo he trabajado en una tienda de discos y puedo dar fe de que no hay gente más tarada que los fans de los Beatles, seguidos a corta distancia por los de Bruce Springsteen. En serio, gente peligrosa. En cuento a lo que preguntas, veo la apuesta de Toni y la doblo: me trae sin cuidado a la quinta potencia si el público del metal, del rock, del pop o del zorcico desprecian el ruido. Cada uno en su casa y Dios en la de todos. Y si lo aprecian, por mí perfecto, pero tampoco me importa. Yo voy por mi cuenta. Hace años que no me identifico ni me interesa género o escena alguna.

7.- Sé que ya habéis hablado de esto en alguna otra entrevista, pero me gustaría que comentáseis algún detalle más de vuestra tormentosa relación con Masami Akita.

J.B.: A mí no me habla.

T.L.Q.: Jajaja. ¿Tormentosa? Por este hombre sólo siento respeto y admiración, y hemos tenido la gran suerte de tocar con él un par de veces. La primera, en el MEM de Bilbao, donde nos dio su bendición musitando un lacónico “powerful” al acabar nuestro concierto. La segunda fue en Barcelona, en la sala Apolo, donde al fin de la velada tuvimos que echarle un cable porque el promotor le había tangado la mitad de la pasta e incluso una caja con Cds.

Akita estaba alucinando, decía que era la primera vez que alguien le pegaba el palo de esta manera en toda su carrera. En España le tenía que pasar… Incluso ocurrió que algunos amigos nuestros vieron cómo el promotor saliá cagando leches y le patearon el coche antes cuando se daba a la fuga. Todo muy peliculero y delirante. Al acabar el bolo yo me había ido rápido a pinchar en el C3 Bar, invitado por el festival LEM, así que no me había enterado de todo esto. Y en esas que estoy yo con una cogorza de campeonato mezclando Mortician y Merzbow a lo burro para una audiencia como super seria y concentrada, y me viene un colega y me dice “Oye, que está el Akita aquí, que dice que quietre hablar contigo”. Y sí, era verdad. Akita me preguntó si los S.O.B. teníamos relación o éramos amigos del promotor porque le había pegado el palo y tal. Pero como no es el caso, lo único que pudimos hacer por él es acompañarlo al hotel.

Supongo que tu pregunta tendrá relación con lo que me contó Txema del MEM una vez que me lo encontré de casualidad por Bilbao. Me dijo algo así como “oye, que me he enterado que tuvisteis bulla con Merzbow, que acabasteis fatal”. Le conté lo que realmente había pasado y le pregunté quién le había contado toda esa mierda. No conseguí sonsacarle la información ni por las buenas ni por las malas, jajaja, aún no tengo claro si fue el típico cotilleo que se va haciendo una bola, o si alguien contó mierda de nosotros con mala intención. Me la sopla.

8.- Por cierto, ¿creéis que hay música más industrial que el fenómeno de “la canción del verano?

J.B.: Por supuesto que , no nos olvidemos de esas tarjetas de felicitación que llevan un chip y, al abrirlas, suena el Cumpleaños Feliz. Y de las guirnaldas luminosas que cada navidad cuelgan en un arbolito de plástico en el portal, emitiendo un popurrí de villancicos ad nauseam. No, de verdad; son ondas sinusoidales, y su escucha constante, con las luces intermitentes de la guirnalda, puede provocar impulsos suicidas u homicidas. Sea como sea, lo de la canción del verano, según lo mires, pues es divertido. Todas las canciones van de follar y bailar: “¡Toma ya, toma ya/ To-ma, to-ma, tomatomaYA!” Eso es lo que yo quiero, follar y bailar. Más sano eso que el siroco que le entró a la primera generación industrial con aquello de reivindicar el muzak, y además con teorías que no se las creía ni un guardia urbano. ¡Unos notas es lo que eran!

T.L.Q.: No sé, pero el otro día tuve un escalofrío en la espalda cuando me di cuenta de que, mientras buscaba unos panecillos con pipas en el supermercado, llevaba como dos minutos canturreando la cancioncilla del Mercadona.

9.- ¿Es realmente rentable para vuestro sello Mano Dura sacar ediciones profesionales, aunque sea tan de cuando en cuando? ¿Cómo ha sido la distribución tanto de Niñas y marisco como de ManDom?

T.L.Q.: Con no perder dinero, yo por lo menos me doy por satisfecho. Con Niñas y marisco cubrimos gastos porque se vendieron todos y lo distribuimos nosotros a base de intercambios con grupos y distris. ManDom se vende por ahora en la web de Ozonokids, coeditor del disco, nosotros apenas lo hemos publicitado aún y sólo hemos hecho un concierto de presentación en Barcelona, así que aún quedan bastantes copias a la espera de que las movamos o volvamos a tocar.

J.B.: No nos vamos a forrar, eso es evidente, pero si sacamos algo a lo que hemos dedicado tanto tiempo y esfuerzo, lo lógico es invertir el mismo mimo en la edición y presentación. DIY no tiene por qué implicar fotocopia en blanco y negro y Cd grabado en casa a toda leche y que luego hace clics. ¡Pulcritud! Y la distribución sí es cierto que la hemos descuidado un poquitín. Es nuestra asignatura pendiente y habrá que remediarlo. Recordemos lo que decía el zorro de Lloyd Kaufman: “Lo importante es la distribución. ¡Distribución! ¡Distribución!”

10.- ¿Qué pensáis del DIY?¿No habeis pensado en realizar trabajos para sellos ajenos?

T.L.Q.: Si algún sello estuviera dispuesto a poner la pasta y sacar un disco nuestro tal y como nosotros lo hemos concebido, artwork incluido, yo no tendría ningún reparo en que ese trabajo lo hicieran otros. Pero hasta ahora nos ha convencido más la opción de hacer las cosas a nuestra manera y cuando nos venga en gana.

J.B.: Niñas y marisco lo presentamos en su día a varios sellos de fuera, importantes dentro del ámbito del ruido, y no le interesó a nadie. Con ManDom pasamos de gastar dinero en sellos y tiempo preguntando.

11.- Si no os resulta violento, como permitir mirar tras la cortina que oculta al gran Mago de Oz, ¿podríais explicar cómo surge un tema vuestro, qué cacharros utilizáis, etc.? En vuestra propuesta es muy importante el directo, y realizar la música en vivo con energía, no tocáis sentados ante un portátil… En directo, ¿reproducís los temas tal cual son en el disco?, es decir, ¿existen temas realmente en vuestro repertorio? O lo que es lo mismo, ¿decís “vamos a tocar “Rutina Sangrienta”, un dos tres va”? XD

T.L.Q.: Antes de cada concierto decidimos qué temas vamos a tocar, siempre. Y también qué partes vamos a improvisar antes, después o entre temas, a modo de transiciones. Y esas partes las ensayamos unas cuantas veces para no ir totalmente a ciegas. Es decir, que incluso las partes improvisadas, de desparrame, están siempre bien delimitadas. En cuanto a cómo surgen los temas, a veces nos dedicamos a juntar fragmentos en los que cada uno ha trabajado por separado, o uno trae la base sobre la cual el otro mira qué puede meter encima. Ese punto de partida puede ser una intro, un loop, un ritmo, o una muestra que hará de leitmotiv del tema. Y recientemente, para las remezclas del disco de tributo a Defensa o las remezclas para el grupo portugués Process Of Guilt (The Circle Remixes), por ejemplo, construímos una base de samplers tratados de los temas originales, sobre la que hacíamos varias improvisaciones en directo, y luego seleccionábamos las partes que más nos gustaban y las sometíamos al viejo recortaypega en el ordenador.

J.B.: El ordenador lo utilizo en casa, para construir los temas. En directo no. ¿Un tipo inclinado sobre un laptop? Eso es aburrido aunque utilice proyecciones o en un momento dado se saque la chorra. Mi utillería no es ningún misterio, hay fotos rodando por ahí. En vivo empleo un sinte analógico para hacer ambientes y gorgoritos, una unidad de efectos, un wah-wah, un par de cacharritos de esos japoneses que caben en un bolsillo, unos pedales de lo más baratos y un morro que me lo piso.

12.- ¿Creeis que la “escena” industrial noise nacional se está consolidando y a punto de convertirse en una escena real? ¿Qué opináis de bandas como C-utter, Grassa Dato, Atomizador, Mixturizer, Gyakusatsu, Xedh o Scumearth?

T.L.Q.: Sinceramente, estoy tan poco en contacto con esta supuesta “escena” que no puedo darte una opinión con fundamento. Hemos tocado con algunos de los grupos que mencionas, y con algunos hay una relación de amistad, pero ya no estoy en contacto con ellos de manera regular, ni metido en asuntos de intercambio de material, distribución y organización de conciertos, así que sería una frivolidad por mi parte opinar de la salud de esta escena o emitir juicios sobre tal o cual grupo.

J.B.: Suscribo lo que dice mi socio. En cualquier caso, con el noise ocurre lo mismo que con cualquier escena minoritaria, o en este caso “microritaria”: que sin una infraestructura un poco estable de lugares donde actuar, un público más o menos receptivo, una red razonablemente bien organizada de distribución y constancia por parte de todos, no hay escena que valga sino individualidades desperdigadas aquí y allá y que se conocen de oídas o porque hace cuatro años tocaron juntos en un sótano lleno de chinches. Yo, a esto último, ya me niego en redondo. No lo voy a hacer más.

13.- Si creéis que ya hay una escena real… ¿qué factores la han propiciado bajo vuestra opinión?  Y si creéis que no la hay ¿qué es lo que falta para crearla?

J.B.: All of the above.

14.- Muchas gracias por vuestra paciencia. Comentad futuros proyectos, y añadid lo que queráis. Un placer.

J.B.: Para paciencia la que tú has demostrado, hombre. ¡Un caso único y a estudiar en el campo de las entrevistas! Te damos las gracias una y mil veces. ¿Proyectos? Yo tengo un disco de mi proyecto unipersonal de toda la vida, Música Veneno, a punto de salir. Y ya era hora, porque he tardado tres años en hacerlo. Darle una nueva oportunidad a ManDom, que ya ha estado en el limbo bastante tiempo, el pobre, ya debe haber purgado sus pecados. Y sacar Sons of Bronson de nuevo a las calles, que están sucias y violentas.

Categoría: Entrevistas

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